viernes, 14 de febrero de 2014

Tema 2: Desarrollo cognitivo y procesos de aprendizaje

TEMA 2: Desarrollo cognitivo y procesos de aprendizaje.


1.       Introducción:
Entendemos por desarrollo cognitivo los cambios cuantitativos y cualitativos que se producen en los procesos mentales que nos van a permitir memorizar, pensar, supervisar nuestro aprendizaje y solucionar problemas cada vez más eficazmente.
2.       El desarrollo de la memoria:
Para aprender a pensar, razonar y solucionar problemas con eficacia necesitamos almacenar información y recuperarla.
Ø  Los almacenes de memoria: según el modelo multialmacén de Atkinson y Shiffrin, el procesamiento de cualquier información, ya sea de naturaleza auditiva o visual, ocurre de manera secuencial y a través de tres estructuras: el almacén sensorial, memoria a corto plazo y memoria a largo plazo.

v  Almacén sensorial: la información que captamos del medio a través de los sentidos se registra en almacenes sensoriales específicos: almacén visual, auditivo, etc. Estos almacenes nos permiten retener durante un lapso breve de tiempo una impresión bastante exacta y compleja del medio, para posteriormente, seleccionar los aspectos relevantes que serán almacenados en un siguiente almacén de capacidad y duración limitadas denominado memoria a corto plazo (MCP). las características de los almacenes sensoriales son: duración muy limitada y gran capacidad.

v  Memoria a corto plazo (MCP): la información seleccionada pasa del almacén sensorial a la memoria a corto plazo. La MCP se caracteriza por dos limitaciones importantes: es transitorio y tiene una capacidad muy limitada. (podemos almacenar unas 7 unidades de información durante unos escasos 7-8 segundos). La MCP se asocia con el concepto de memoria operativa (MO). La MO ha sido concebida como el sistema encargado de mantener y manipular mentalmente la información que se necesita para realizar cualquier tarea cognitiva compleja, de ahí la importancia que se atribuye en todo proceso de aprendizaje. Se trata del espacio mental del procesamiento, dónde se manipula y se reúne la información necesaria para pensar y razonar, para solucionar problemas, para comprender el lenguaje escrito y hablado y, en general, para resolver todas las actividades cognitivas que requieren atención y procesamiento controlado. La MO es un sistema que tiene tres funciones: 1. Se procesa nueva información que entra a la mente a través de canales sensoriales varios. 2. Se recupera información almacenada en la MLP. 3. La información nueva se procesa, se opera, conjuntamente con la información previamente almacenada.

v  Memoria a largo plazo (MLP): es una gran base de datos que permite mantener la información de manera relativamente permanente, constituye lo que frecuentemente se entiende por memoria. Aquí almacenamos toda la información que vamos aprendiendo, toda la información que poseemos sobre el mundo y sobre nosotros mismos. Su capacidad es prácticamente ilimitada y permite guardar información durante tiempo indefinido. Para que la información que se manipula en la MCP sea transferida a la MLP las personas debemos realizar un esfuerzo consciente a través de la repetición o la elaboración de información. Dentro de la MLP suele distinguirse entre diferentes tipos de memoria:
Memoria declarativa o explícita: referente a información sobre hechos. La memoria declarativa se divide en: 1. Memoria episódica: memoria acerca de las experiencias vividas, y 2. Memoria semántica: referente a la representación de significados y relaciones conceptuales.
Memoria procedimental o implícita: referente a habilidades sensoriomotrices y estrategias aprendidas a través de la práctica.
Una vez la información accede a la MLP es de poca utilidad a menos que podamos recuperarla. La información se puede recuperar de dos formas: mediante el reconocimiento y mediante el recuerdo. Ambas capacidades, reconocimiento y recuerdo, mejoran con la edad.
Ø  El desarrollo de las estrategias de memoria: el término estrategias de memoria alude a aquellas actividades que podemos realizar con el fin de mejorar el recuerdo y el almacenamiento de información:

v  Repaso o repetición: estrategia básica y simple. No requiere ningún tipo de análisis o asociaciones conceptuales entre estímulos. Sin embargo, es una estrategia eficaz que empleamos siempre que queremos mantener la información activa en la MCP. Consiste en repetir una información hasta que consideramos que la recordamos.
v  Organización: consiste en agrupar la información mediante categorías semánticas que sirven de pistas para el almacenamiento y recuperación de la información.
v  Elaboración: elaboración de información que esperamos recordar. Elaborar supone un procesamiento activo de la información, que implica establecer cualquier significado o relación entre dos o más unidades de información que no pertenecen a la misma categoría semántica.

3.       El desarrollo de la metacognición:
El término hace referencia al conocimiento sobre el conocimiento. Se trata, por tanto, de un conocimiento de segundo orden, en cuanto se tiene a sí mismo como objeto de estudio. Según cuál sea el objeto podemos hablar de metamemoria, metaatención, metacomprensión, etc.
Ø  El conocimiento y el control metacognitivo: la investigación ha identificado dos formas básicas de metacognición: el conocimiento metacognitivo y el control metacognitivo. El primero se refiere al conocimiento sobre el propio sistema cognitivo. Se trata de un conocimiento declarativo, acerca de qué es y cómo funciona el conocimiento. El segundo, alude al tipo de actividad cognitiva implicada en control o regulación de los procesos y estrategias cognitivas. Implica un conocimiento procedimental, no necesariamente consciente, que supone: 1. La planificación del proceso u organización de los recursos necesarios y disponibles y de las estrategias a utilizar antes de realizar la tarea. 2. La supervisión y reajuste del proceso a partir de la valoración de los resultados parciales que se van obteniendo y 3. La evaluación de los resultados finales obtenidos en función de los objetivos propuestos. Ambas formas de metacognición interaccionan constantemente, haciéndose muchas veces difícil la distinción entre ambas.
Ø  Los cambios en los procesos metacognitivos: la metacognicion aumenta considerablemente durante el principio y la mitad de la niñez y lo sigue haciendo durante la adolescencia. Los adolescentes pueden ser cada vez más conscientes de los límites y posibilidades de sus capacidades cognitivas, de cómo y cuándo conviene emplear las estrategias que poseen para procesar eficazmente la información, así como las características de la tarea que impiden o facilitan su ejecución.
Los adolescentes aprenden a seleccionar y desplegar de manera eficaz un comportamiento estratégico diferente y adaptado a las características y demandas de la tarea. Por tanto, los adolescentes van a ser más capaces de establecer cuáles son los objetivos que han de alcanzar para completar la tarea y de planificar el procedimiento que deben seguir antes de enfrentarse a ella. Este desarrollo no se presenta necesariamente en todos los adolescentes por igual, ni al mismo ritmo. Debido a estas diferencias es necesario que la educación se apoye en lo que se denomina instrucción metacognitiva. La misma consiste en ayudar a los estudiantes a adquirir un amplio abanico de estrategias, así como guiarles en el aprendizaje condicional de las mismas acerca de cuándo, cómo y por qué conviene emplear las distintas estrategias que les permitan solucionar las tareas cognitivas por ellos mismos.

4.       El desarrollo del pensamiento formal:
Para analizar el pensamiento de los adolescentes nos referiremos a Piaget como autor clave en la descripción del cambio cognitivo a lo largo del desarrollo. Este autor propuso una teoría de etapas del desarrollo cognitivo que especifica las competencias mentales que los niños y adolescentes van adquiriendo según la edad.
Ø  Las características del pensamiento formal: Piaget realizó numerosos experimentos para comprobar y demostrar cómo la mente del niño va cambiando a través de etapas caracterizadas por formas específicas de pensamiento. El niño, a medida que crece es capaz de resolver problemas cada vez más complejos. Esto le llevó a plantear una serie de etapas o estadios de desarrollo cognitivo que se suceden de modo universal e invariable y que suponen formas cualitativamente diferentes de pensamiento. De acuerdo con Piaget, lo que caracteriza al pensamiento de los adolescentes frente al pensamiento infantil es la capacidad para razonar a partir de hipótesis no vinculadas a la realidad concreta y poder así considerar diversas posibilidades sobre un mismo fenómeno en el plano de lo mental. A este tipo de pensamiento lo denominó PENSAMIENTO FORMAL, frente al pensamiento concreto, más característico de los niños menores de 11 años. Así, el cambio más destacable que se da en la mente del adolescentes es el inicio de la abstracción, frente a un pensamiento precedente infantil concreto, ligado al aquí y al ahora. Según Inhelder y Piaget, la etapa del pensamiento formal surge entorno a los 11-12 años, en una fase inicial, y se consolida a partir de los 14-15. (pueden existir diferencias individuales).

Ø  El pensamiento hipotético-deductivo y el razonamiento proposicional: la capacidad de abstracción permite a los adolescentes desarrollar un razonamiento hipotético-deductivo que implica razonar de lo general a lo específico y la capacidad de generar hipótesis. El pensamiento formal de los adolescentes incluye asimismo el razonamiento inductivo, que implica razonar de lo específico a lo general. La capacidad de partir de observaciones concretas para llegar a lo general. El pensamiento proposicional es otra característica destacable del pensamiento formal de los adolescentes, pudiendo estos evaluar la lógica de las proposiciones o afirmaciones verbales sin referirse a las circunstancias del mundo real, al contrario que los niños más pequeños. Este tipo de razonamiento tiene lugar a través de proposiciones o enunciados verbales relacionados mediante conectores lógicos, como la conjunción, la disyunción, la equivalencia o el condicional. El manejo de enunciados condicionales es la competencia más interesante vinculada al razonamiento proposicional por su importancia en el desarrollo del razonamiento científico y por las dificultades que genera en muchos adolescentes y adultos. El enunciado condicional está formado por dos proposiciones: el antecedente y el consecuente. Si el antecedente es verdadero, el consecuente ha de serlo también. (más información páginas 59-61)

5.       Los procesos de solución de problemas:
Cuando el estudiante se enfrenta a nuevas situaciones en las que no existen reglas preestablecidas, como en el caso del pensamiento hipotético-deductivo e inductivo, pero sí una meta conocida, debe aprender a activar procesos de solución de problemas efectivos para cada circunstancia. Así, denominaremos solución de problemas al proceso donde existiendo una meta o conjunto de metas, no disponemos de un camino claro para llegar a ellas. Debemos considerar la solución de problemas como una habilidad general, no dependiente de la naturaleza de los problemas y ambientes de la acción y, por tanto, libre de toda restricción asociada a un dominio de conocimiento concreto. ejemplo: Torre de Hanoi: ocho discos de radio creciente apilados e insertos en una de las tres estacas de un tablero.
Ø  Los componentes y procesos en la solución de problemas: los trabajos de Newell y Simon desde la perspectiva del procesamiento de la información plantearon que la conducta humana de solución de problemas tiene su origen en la capacidad de manejo de símbolos de la mente humana y puede ser simulada mediante ordenador. Señalaron un conjunto de fases en la solución de problemas en la que participan los siguientes tres componentes

v  Sistema de procesamiento: características del ser humano que le hacen capaz de manipular mentalmente la información.
v  Ambiente de tarea: refiriéndonos a la estructura del problema, que condiciona el comportamiento del estudiante en el proceso de resolución.
v  Espacio del problema: haciendo alusión a la representación del problema que el estudiante construirá para poder trabajar en él.
El espacio del problema y el ambiente de tarea son componentes que deben estar relacionados, dado que la representación que un estudiante construya del problema dependerá de la estructura del mismo o de la manera en la que se lo hemos presentado. Partiendo de los tres componentes anteriores, los psicólogos del procesamiento de la información destacaron dos procesos básicos en la solución de problemas:
v  Comprensión del problema: está vinculada al componente del espacio del problema, ya que para construir este espacio es indispensable que el estudiante haya entendido de qué situación parte y adónde ha de llegar.
v  Proceso de solución: el estudiante, tras haber explorado en detalle el espacio del problema, va a poder elegir y aplicar un conjunto de estrategias y procedimientos para alcanzar la solución deseada.

Ø  Pasos en la solución de un problema:
El proceso de solución de problemas tiene un carácter cíclico, donde el estudiante analiza el espacio del problema, construye una representación del mismo y elige y prueba diferentes estrategias de solución para alcanzar la meta deseada. En el caso de que una determinada estrategia no conduzca a la meta prevista, el estudiante debería reconsiderar de nuevo las demandas de la tarea y reiniciar el ciclo de solución. Los procesos de solución de problemas requieren de un alto control metacognitivo del proceso de resolución.

Ø  IDEAR: Una estrategia general de resolución de problemas:
La resolución de problemas es un aprendizaje clave en los estudiantes de Secundaria y constituye una habilidad que puede ser enseñada y aprendida. Sin embargo, resolver con éxito problemas no siempre es un indicador de competencia. Es por ello que debemos enseñar a los estudiantes, no sólo a aplicar procedimientos de forma mecánica, sino a resolver problemas en el sentido amplio del termino, facilitándoles procedimientos generales de resolución que puedan aplicar independientemente del tipo de problema con el que se enfrenten, incluso si éste va más allá del aprendizaje académico. Bransford y Stein propusieron una estrategia general de resolución de problemas en cinco pasos. (acrónimo IDEAR)
v  Identificar problemas y oportunidades: iniciar el proceso de resolución identificando que existe un problema y transformándolo en una oportunidad.
v  Definir las metas y representar el problema: es el punto clave, dado que el proceso de resolución seguirá rutas completamente distintas según la representación que hayamos realizado y las metas que hayamos propuesto del mismo. Para ayudar a nuestros alumnos a que aprendan a definir las metas y representar adecuadamente diferentes tipos de problemas deben practicar estas destrezas: reconocimiento y categorización de diferentes tipos de problemas; representación del problema a través de distintas modalidades; selección de información relevante e irrelevante; visualizar y trabajar a partir de ejemplos ya resueltos.
v  Explorar las estrategias posibles
v  Anticipar los resultados y actuar: anticipar los resultados que obtendremos con nuestra estrategia.
v  Retroceder y aprender: este componente autorregulatorio hace que el estudiante valore si las acciones realizadas han permitido conseguir las metas de forma eficaz y depurar posibles errores en el proceso. Revisar las tareas.


Ø  El desarrollo cognitivo y los procesos de aprendizaje en Educación Secundaria: a lo largo del capítulo hemos visto los cambios que se producen en los procesos cognitivos y las estrategias de aprendizaje, que hacen posible que los estudiantes de secundaria sean capaces de resolver eficazmente tareas complejas. En cuanto a la memoria, los estudiantes de secundaria comienzan a utilizar estrategias de organización semántica y estrategias de elaboración. Es en esta etapa cuando los estudiantes comienzan a ser más conscientes de sus capacidades cognitivas. También comienzan a ser capaces de planificar y regular el modo en que resuelven las tareas. Al terminar la secundaria, los alumnos no han completado aún su desarrollo cognitivo, pues muchos son los autores que defienden la existencia de un pensamiento posformal que permitiría ir más allá del pensamiento objetivo y lógico mediante la incorporación de lo subjetivo y lo personal. Un elemento básico del pensamiento posformal es el relativismo, asumir que nuestra respuesta es tan sólo una entre muchas potencialmente válidas. Asimismo, este pensamiento posformal se relaciona directamente con el pensamiento dialéctico que supone asumir y aceptar que cada idea o tesis tiene su idea opuesta o antítesis. Implica la capacidad de considerar puntos de vista opuestos de forma simultánea, aceptando que es posible la existencia de contradicciones. La educación universitaria favorece este estilo de pensamiento flexible, crítico y las capacidades implicadas en el pensamiento relativista y dialéctico.

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